Crítica a Batman: La Maldición que cayó sobre Gotham

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Debido a su particular trazo, a Mike Mignola le costó centrarse en dibujar cabeceras de superhéroes, pues su estilo de dibujo buscando las formas, las siluetas, los contrastes, sombras, luz etc. era más cercano al tipo de héroe pulp americano como podía ser The Spirit, o Phantom Stranger, que a los héroes más coloristas de Marvel Comics o DC Comics. Sus encargos de Alpha Flight o Mapache Cohete son buena muestra de ello, y aunque a mí me chifla este último, se nota sus primerizos pasos.

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El primer encuentro de Mignola con el Hombre Murciélago fue en el 1988, dibujando una serie de 4 números, cuya cabecera se titulaba Odisea Cósmica, aventura escrita por Jim Starlin. El dibujo de Batman fue muy querido por los lectores, cosa lógica debido al estilo del autor, tal y como el propio Mignola señaló: “Me resultaba fácil, ya que soy un tipo cuyo principal talento está relacionado con el dominio de las sombras. Y Batman es uno de esos personajes que funciona mejor cuanto menos ves de él”.

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Más adelante fue portadista de la serie regular de Batman, así como de algunas sagas más sonadas: Una muerte en la familia del mismo Starlin o Dark Knight, Dark City de Peter Milligan. Pero no fue hasta la creación del sello “Otros Mundos” de DC donde Mike Mignola sacaría todo el partido del cruzado de la capa. Esta iniciativa por parte de la editorial, pretendía dar rienda suelta al imaginario de los autores. Es una alternativa a los What if…? de Marvel Comics, con la diferencia que en lugar de cambiar un único y pequeño detalle que alteraría el devenir de nuestros protagonistas; se trastocaría el escenario habitual de los héroes, ya sea mediante época o mundos diferentes. Así pues, Mignola junto con el guionista Brian Augustyn inauguraron el sello con Batman: Luz de Gas, donde se mezclaba la mitología del señor de la noche con el asesino en serie, Jack el Destripador, en la ciudad de Gotham City del siglo XIX.

Pero Mignola tenía que ser dueño de sus creaciones, y en 1994 consiguió por fin crear su pieza maestra, Hellboy, donde depuró más si cabe sus guiones y dibujo, consiguiéndose convertir más en un estilo en sí mismo, al que estoy seguro que cualquier avezado lector de comics sabrá reconocer al primer golpe de vista.

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batman y los mitos de chthulhu - la maldicion que cayo sobre gotham

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En el año 2000, ya aceptado por el público y la crítica especializada, con premios Eisner en su haber, Mignola regresa como guionista bajo el sello “Otros Mundos” gracias a una idea de Richard Pace. Centrándose en sus labores de escritor y en dibujar las portadas de los tres números que componen la obra, pasa el lápiz a Troy Nixey, autor que no desconoce al personaje, cuyo dibujo bebe bastante del de Mignola y que hace un par de años se estrenó como director de cine con No tengas miedo a la oscuridad, guionizada por Guillermo del Toro.

 

Este triunvirato de creadores se desata y da rienda suelta a su imaginación, siempre bajo los temas recurrentes del Mignola como es el terror y el suspense, y qué mejor forma que acercándose al autor de Providence, H.P. Lovecraft.

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Viajamos en el tiempo, y la acción transcurre en una Gothman City de 1928. Tras dos décadas de travesías, Bruce Wayne regresa a la ciudad junto con los tres Robin originales. Su último viaje por la Antártida en busca y rescate del profesor Oswald Cobblepot, hizo que encontrara extraños y misteriosos hallazgos en los que se descubre un mal innombrable aproximándose a la ciudad. El mejor detective del mundo tendrá que investigar los sucesos que ocurren a continuación, para hallar el modo de parar el inminente horror.

Y es a partir de aquí donde empiezan a aparecer tremendos guiños a la obra de Lovecraft, solo el título se asemeja a su obra La maldición que cayó sobre Sarnath. El tono de los guiones al más puro estilo Hellboy, consigue fusionar ambos estilos de manera más que correcta, todos los villanos típicos de la galería de Batman que aparecen en la obra, son simbiontes de terror lovecraftiano, y están estupendamente integrados en la época. Por poner un único ejemplo y que el lector se sorprenda con el resto, nos encontraremos con una encarnación de Ra´s al Ghul, que es la viva imagen de Abdul Alhazred, el Árabe Loco, la persona que escribió el Necronomicón en el universo de Lovecraft.

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Animo a leer el Señor de las Tinieblas, de David Fernández, epílogo al final del tomo recientemente publicado por ECC Ediciones, donde apunta las numerosísimas influencias de la obra del autor de Providence en Batman: La Maldición que cayó sobre Gotham.

Si eres una persona con mente abierta, y sabe disfrutar de un buen comic aunque no tenga absolutamente nada que ver con el Universo Batman tradicional, lo vais a pasar como niños leyendo esta divertida y terrorífica obra. [8/10]

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  • Autores: Mike Mignola, Richard Pace y Troy Nixey
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 160
  • Precio: 14,95 euros

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