Análisis de Rayman Legends

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_separator][vc_column_text]

Es un hecho que los juegos de carácter divertido, con modos cooperativos y para toda la familia venden, y mucho. Preguntadle a Nintendo: New Super Mario Bros, por poner un ejemplo, nos brindó una experiencia divertida y amena, en la que hasta cuatro personas podíamos jugar juntas,  saltar, pegarnos tortas o simplemente fastidiar a nuestros compañeros. Ubisoft ha tomado buena nota de esto, y no quería quedarse sin su parte del pastel: utilizó a otro personaje emblemático, Rayman, para conseguir un juego que tenía muchas similitudes con este New Super Mario Bros, pero que contaba con un toque de locura, cachondeo y plataformeo frenético que le daban su sello personal: Rayman Origins. Fue precisamente esta pizca de locura y mayor dificultad lo que logró hacer que el juego fuera alabado no sólo por un público generalista, sino por los jugadores acérrimos tanto de consola como de PC.

[/vc_column_text][vc_separator][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

En su secuela, Rayman Legends, sus creadores van un paso más allá, y se ve que no solo quieren subirse al carro de un género que proporciona beneficios de manera casi segura, sino que quieren seguir su propio camino, aportando calidad y distinguiéndose de sus rivales con más ideas propias.

[/vc_column_text][vc_single_image image=”3741″ css_animation=”appear” img_link_target=”_self” img_size=”800×450″][vc_column_text]

El fundamento de Rayman Legends es muy parecido al de Rayman Origins: debemos salvar a los diminutos que han sido atrapados, para que vuelva a reinar la paz en el claro de sueño, aunque en esta ocasión la función de salvarlos está más definida que en la precuela.  Deberemos salvar a  diez diminutos por mundo, aunque en los mundos en los que luchamos contra algún enemigo o son más rápidos la cifra baja a tres. Si logramos salvarlos a todos conseguiremos la copa de oro del mundo, pero los diminutos pueden estar ocultos o escondidos y para encontrarlos a todos deberemos registrar hasta la última esquina de cada nivel. También deberemos recoger lumps, esos simpáticos entes dorados que cantaban en la primera parte del juego, para conseguir otra copa en función del número que alcancemos al final del nivel, aunque esta vez conseguir el número máximo de lumps es mucho más fácil que en su predecesor. Esto se debe a que el diseño de los niveles esta tan bien conseguido que cada salto, cada senda que recorren los lumps, marca el camino que debemos seguir, nada sobra o es innecesario y pese al frenetismo podemos llegar a sentirnos como auténticos pros encadenando saltos y acrobacias. Aunque esto puede llegar a dar un problema y es que tanta exactitud hace que muchas veces cuando juegan varios jugadores, la muerte de la mayoría de ellos excepto de uno es casi inevitable. Tanto la obtención de lumps como de diminutos nos permitirá desbloquear nuevas opciones durante el juego, en el caso de los diminutos nuevos niveles y con los lumps nuevos personajes. Pero hay niveles en los que el objetivo no será simplemente encontrar diminutos, dando más profundidad al juego. Por ejemplo estan los niveles contrareloj, modo que también existía en Origins, pero esta vez en lugar de rejugar el mismo nivel con una cuenta atrás tendremos que conseguir acabar un nivel a parte lo más rápido posible para liberar a los diminutos, solos o enfrentándonos a la sombra de Rayman al más puro estilo Mario Galaxy.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]

Otro tipo de niveles son una modificación del nivel de los cofres que encontrábamos en la primera parte, conserva esa característica de que debemos correr y realizar una sucesión de movimientos muy concretos para pasarnos el nivel, pero esta vez siguiendo el ritmo que nos marca la música, con temas tan emblemáticos como “Eye of the tiger”. Os aseguro que es una auténtica gozada jugar y lograr terminar estos niveles, sobretodo su versión modificada de 8 bits en la que tendremos que confiar totalmente en nuestro oído ya que se nos pondrán trabas para ver con nitidez lo que tenemos que hacer.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_column_text]

raymanlegends-gif-analisis

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

En total tendremos más de cincuenta niveles a los que tenemos que sumar una amplia selección de niveles rescatados del anterior juego, y con amplia quiero decir unos cuarenta niveles más, además de minijuegos, criaturas coleccionables y la presencia de retos, otro añadido de lo más interesante. Los retos nos permitirán jugar, mediante conexión a internet, nuevos niveles cada día y cada semana compitiendo contra jugadores de todo el mundo para conseguir nuevas copas y más lumps. En resumen, un montón de opciones y un montón de horas de juego para disfrutar solo o en compañía, pero siempre desde nuestra casa porque la función de juego online no esta implementada, esperemos que ese sea el siguiente paso de Ubisoft.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_gallery type=”flexslider_fade” interval=”5″ images=”3727,3728,3729,3730,3731,3732,3733,3734,3735,3726″ onclick=”link_no” custom_links_target=”_self” img_size=”940×529″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Pasando al apartado técnico, sobre los gráficos de Rayman Legends podemos decir poco más que lo evidente: es el típico Cell Shading o gráficos tipo cartoon. Pero como sucede en las segundas partes de los juegos que usan este tipo de gráficos, o en mi opinión me parece que lo hace, no se limitan a utilizar los mismos gráficos que en el anterior, sino que los optimizan, le dan más vida a algunos efectos como el humo o el fuego, utilizan una paleta de colores más extensa y hacen que luzcan mejor que en su precuela. Es un juego en 2D, pero luce muy bien en general y es muy adecuado a su temática en el apartado artístico y en el diseño de los personajes y enemigos. Aunque todo hay que decirlo Ubisoft, cambiar el color de un personaje no es hacer un nuevo personaje, de hecho es bastante frustrante que uno de los retos más difíciles del juego sea desbloquear el último personaje ganando un millón de lumps, haceros a la idea de que acabamos el juego con 400.000, y viendo que solo vamos a conseguir uno de los personajes que tenemos pero con otra ropa o el pelo de otro color, la cosa pierde la gracia.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

El doblaje es prácticamente inexistente, más que un par de gritos por cada personaje y el “help me” de los diminutos, eso sí, el juego esta traducido íntegramente al castellano. En el apartado sonoro diremos que como también suele pasar con estos juegos desenfadados que tienen una primera parte, se reciclan algunos temas de Rayman Origins, aunque sorprendentemente pocos. La música se adecua muy bien a cada mundo y a cada tipo de escenario, como por ejemplo las partes bajo el agua en las que tendremos que esquivar los focos al son de una autentica musica que nos recuerda al espionaje, convirtíendolo en algo único.

[/vc_column_text][vc_single_image image=”3736″ css_animation=”top-to-bottom” img_link_target=”_self” img_size=”1920×1018″][vc_column_text]

En conclusión, Rayman Legends supera a su predecesor, toma un camino propio y ofrece horas y horas de diversión. Si lo que buscas es un juego que te haga divertirte y despreocuparte sin más pretensiones que pasar un buen rato es la opción perfecta, un buen desengrasante que te recordará que a veces lo importante es simplemente pasarlo bien y jugar.

Análisis realizado tras completar el juego en la versión retail de Xbox 360.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]